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El cuerpo técnico de la selección Argentina del Mundial México 1997 salió a contar su vivencia con la CAFS.

Carta abierta a la familia del Futbol de Salón
Mendoza 4 de Enero de 2020
Luego de producidos los acontecimientos de público conocimiento, con relación a las críticas de los miembros de la Selección Argentina mayor, a partir de la obtención del Campeonato del Mundo y en relación con algunos hechos ocurridos por una supuesta presentación de ésta en la Ciudad de Esperanza. Y luego de haber leído el documento dado a conocer por el cuerpo técnico y jugadores Campeones, nos vemos en la obligación de hacernos presentes a través de esta misiva, de manifestar nuestra postura y de contar un poco nuestra experiencia en el proceso que concluyó con el Mundial de México 97.
En primer lugar, vemos con pena, pero también con mucha bronca como se repiten las mismas situaciones de “reiterados y constantes errores” “Destrato””, por así llamarlo, hacia los cuerpos técnicos y jugadores que conforman procesos de selección nacional mayor, por parte de los dirigentes de turno.
A modo de síntesis, y en total concordancia con lo expuesto por los Campeones del mundo, sufrimos en el proceso hacia México 97 las mismas situaciones y en peores condiciones que las actuales. Tuvimos que entrenar en muy malas condiciones, sin el apoyo de la dirigencia, conocimos la pelota (Golty), con que se jugaría el campeonato ya en tierras mexicanas, muy diferente a la nuestra, se nos envió para entrenar indumentaria chica, usada y vieja. Llegamos a México sin ropa ni de paseo (Tiempo Libre) ni tampoco de juego. En Ezeiza minutos antes de embarcar se les dio a los jugadores una remera blanca, cuello redondo, con el escudo de la CAFS y la palabra “Argentina” en la espalda, que tuvieron que colocarse detrás de unos quioscos del Aeropuerto, ceñidas al cuerpo y detalles pequeños, estas completaban con los jeans de los jugadores la vestimenta para ir a disputar un Mundial, Mucha vergüenza nos dio entrar al hotel en Distrito Federal junto a la selección de Rusia, quienes vestían todos con busos, remeras y zapatillas Adidas. Un papelón. Veníamos de ser “Los Campeones del Mundo”

Durante los días de alojamiento en Monterrey, tuvimos que comer todos los días pollo hervido, ya que era lo único que aseguraba que los jugadores no contrajeran la “diarrea del viajero” por los altos niveles de picante de la comida mexicana, y esto gracias a la insistencia del cuerpo técnico que encontró oídos sordos en la dirigencia que viajó con la selección.
Al igual que en todos los procesos del 97 a la fecha se les pidió a los jugadores, que devolvieran la ropa que se les había entregado (Tres juegos de camiseta pantalones y medias de juego , ninguno de ellos era la tradicional celeste y blanca, un juego de ropa de tiempo libre con pantalón y bermuda y un buzo rojo), una falta de consideración y respeto total hacia personas que habían hecho un esfuerzo enorme, dejando trabajos y familias para viajar y representar a la Argentina que venía de ser Campeona del Mundo. Vimos con nuestros propios ojos como se les negaba a los jugadores una remera de paseo que solo se le entregó al cuerpo técnico y que en realidad en la caja había para darle a todos los jugadores. ¿Cómo es posible que una dirigencia nacional no pueda conseguir la
indumentaria deportiva necesaria para la disputa de un Mundial en cuatro largos años y dejarles como recuerdo esa ropa a los jugadores que lo disputaron? ¿Tan difícil es hacer esa gestión? Estamos seguros que no, pues algo falla sistemáticamente en este sentido.
Son miles las situaciones vividas que podemos aún recordar, pero no es el objeto principal de esta carta abierta, era solo a título ilustrativo y para poner en valor lo expuesto por los miembros del seleccionado actual campeón del mundo.
Cuál es entonces el objetivo principal de esta carta:
El ser parte del Fútbol de Salón desde los años 80, como jugadores, técnicos, preparadores físicos y dirigentes de AMEFUSA y luego FEFUSA, el haber formado parte de innumerables torneos Argentinos de Clubes y de selecciones provinciales, como de sudamericanos y un Mundial, el haber sido parte de la refundación de la CAFS (Fuimos participes protagonistas de la refundación de la CAFS en la ciudad de Córdoba en el año 95, donde formalmente se expulsa al Sr. Fernández como presidente y se promueve al Sr. Pedro Bonetini como nuevo presidente de CAFS por su participación y compromiso en la definición del Mundial 94), nos da el conocimiento y la autoridad para expresar nuestro parecer, objetivo y desinteresado de la actualidad.
En primer lugar, hay que destacar el crecimiento exponencial de nuestro querido deporte desde el año 95 a esta parte, aumentando considerablemente el número de asociadas y la cantidad de jugadores que hoy practican el futsal en todo el territorio argentino.
Debemos destacar también el crecimiento deportivo, en un mejoramiento técnico, táctico y físico propio de la disciplina, que se produce con la concatenación del trabajo serio de clubes y selecciones que a través de éxitos y fracasos fueron puliendo procesos de trabajo en pos de este mejoramiento y perfeccionamiento. Nadie puede desconocer el trabajo realizado por nuestro cuerpo técnico al mando de Luis Torfe, el trabajo del Profesor Demetrio Luisón, en los mundiales 2000 y 2003, de Miguel Schlebusch y Osvaldo De Minicucci en los mundiales de 2007 y 2011 y los de Ariel Avveduto y Oscar Cuba, en el 2015 y su coronación en el 2019. Cómo también poner en valor el trabajo realizado por los técnicos de los seleccionados nacionales de las divisiones formativas. La gran mayoría de ellos hechos a pulmón, dejando obligaciones, perdiendo dinero personal y relegando tiempo a las familias, no nos quejamos, pero si lo aclaramos para que se tenga el justo medio, en los posteriores juicios de valor.
Ahora bien, ese crecimiento que es objetivamente cierto no va de la mano de un crecimiento y un cambio en las practicas dirigenciales en relación con el tema que nos concierne. Se siguen repitiendo los mismos errores y ya no se puede justificar por la falta de presupuesto, que alguna vez se esgrimiera. En el Mundial de México 97 se venía de una hecatombe que fue salir de las deudas del Mundial de Argentina 94, y era entendible, pero no aceptable, la mala atención que se le brindo al seleccionado, pero 20 años después ¿se repiten los mismos errores? Eso ya no es ni entendible ni aceptable. Esto es objetivamente así y lo pueden atestiguar todos los cuerpos técnicos que pasaron desde el 97 a la fecha, en mejores o peores circunstancias. Parece que fuese una forma enquistada que no ha sido modificada a lo largo de 25 años de conducción. Hoy en día se mantienen
los mismos actores con algunas modificaciones, que por acción u omisión participan de los mismos errores.
¿Es acaso el tiempo lo que inhabilita una conducción? De ninguna manera, pero si, las reiteradas fallas y los reiterados errores en un tema que es responsabilidad exclusiva de la dirigencia de CAFS. Los Seleccionados.
Evidentemente este proceso dirigencial se agotó, como se agotan los procesos de los cuerpos técnicos. Nadie se tiene que sentir ni molesto ni perseguido, es una realidad, y es saludable para los deportes que se produzcan cambios. No hay más margen, no hay más tiempo, deben soplar aires nuevos en nuestra dirigencia, como se han ido gestando en las distintas afiliadas, renovando sus comisiones de trabajo y dándole un empuje y una movilidad distinta. Es urgente e indiscutible la necesidad de un llamado a “Asamblea Extraordinaria” a la brevedad, donde estén representadas todas las afiliadas en igualdad de condiciones y donde como primer paso se acepte la renuncia de todo el Comité Ejecutivo y coordinadores actualmente en ejercicio, para que, a partir, de un consenso se pueda pasar a la propuesta de una nueva dirigencia a partir del voto de todas las afiliadas de nuestro deporte.
Nadie debe temer a un llamado a asamblea, los que hoy están en los cargos deberán mostrar estados contables y memorias y las distintas afiliadas poder verificar estos estados contables, ¿a título de desconfianza? No, para nada, es responsabilidad de todos conocer los ingresos y egresos de la Institución rectora, es un derecho y una obligación hacerlo, no es solo una responsabilidad de los revisores de cuenta.
Pero “cuidado” no es tiempo de mezquindades, no es tiempo de egoísmos, no es tiempo de acomodarse en un lugar, a costa de traicionar al futsal todo; no es tiempo de arreglos personales. Es un tiempo “histórico” de cambio genuino y estrictamente necesario, de un cerrar una etapa con aciertos y errores para comenzar a escribir una página nueva en el futsal argentino. No caben las agachadas, no caben las cobardías, no se puede desviar la mirada para otro lado y decir, yo esta partida no la juego. Hay que ser capaces de levantar la cabeza y salir al ruedo con entereza, con respeto, con responsabilidad, con seriedad y principalmente con un amor y una pasión enorme por nuestro querido y gran deporte “El Fútbol de Salón”


Por último y como corolario queremos decir:
La Selección Argentina, no es una franquicia de la dirigencia, no puede ser una molestia presupuestaria, no es un mal necesario, no es tampoco el capricho de un cuerpo técnico determinado y ocasional, ni de un grupo de jugadores.
La Selección Argentina es otra cosa. La Selección Argentina, somo todos y cada uno de nosotros, (Y esto no es socialismo, es realismo puro, el todo esta conformado por las partes. El todo es el Fútbol de Salón y las partes son sus distintos actores, con distintas funciones cada uno, pero también con responsabilidades claramente jerárquicas, y en esto la CAFS y su conducción, tiene la mayor responsabilidad en el desarrollo del deporte, y una de sus obligaciones y responsabilidades es la atención de los seleccionados, con todo, absolutamente todo lo que estos necesitan para poder desarrollar el mejor papel desde lo deportivo, los dirigentes no salen a la cancha a jugar, pero están obligados a asegurar las
condiciones necesarias para que los jugadores y cuerpo técnico lo hagan de la mejor manera.
La Selección Argentina es la perfecta síntesis del trabajo de todos y cada uno de nosotros, la Selección Argentina se va gestando en el día a día, en cada rincón de la Patria, en cada gimnasio, en cada playón, en cada luz que se enciende para dar comienzo a un entrenamiento. En la emoción de cada partido de la más pequeña de las afiliadas a la más grande. En cada niño, adolescente y adulto que se calza las zapatillas o los botines y comienza una ilusión. Los 12 jugadores que salen a la cancha son la Argentina salonera toda, cada gol que se hace pertenece a los más de 100.000 jugadores, técnicos, ayudantes, preparadores físicos, padres, madres abuelos y dirigentes que forman parte de esta gran familia.
Porque a la Selección Argentina la llevamos en el alma, lloramos de alegría con sus triunfos e insultamos de bronca con sus derrotas, es nuestra bandera, es nuestro estandarte, es la perfecta fusión del esfuerzo mancomunado de todos a lo largo de muchos años. Maltratar a la Selección es maltratarnos a todos y eso no lo podemos permitir, eso no lo tenemos que permitir más.
Esperamos que estas breves líneas sirvan para unión y no para división, para despertar de un largo letargo, para levantar la cabeza, para comprometernos con seriedad y valentía y para “Beneficio Exclusivo del Fútbol de Salón Argentino”

Muchas Gracias.
Sr. Luis Torfe (DT. Selección Argentina México 97)
Prof. Lic. Fernando Alvarez (Preparador Físico)
Sr. Osvaldo De Minicucci (Entrenador de Arqueros y Ayud. de Campo
Sr. Gabriel Fabián (Encargado de Logística)

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